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7.25.2007

La Clave del Servicio: Comunidades de Conocimiento


Matt Torresolis

Si porque has tecleado tu PIN, tu CURP, número de contrato, los últimos cuatro dígitos de tu tarjeta de crédito y el nombre de tu mascota crees que es suficiente para que la persona del otro lado de la línea despliegue en su pantalla tu nombre y datos básicos sobre tu situación, seguramente estás alucinando o eres un alienígena.


La voz del otro lado del aparato masculla apresurado un nombre (presumiblemente el suyo, a manera de presentación) en medio de un ruido como de cantina jarocha a la hora feliz y luego de decirte - ¿en que puedo servirle?, te deja con la mitad de una frase colgando de tu boca, cercenada mediante el consabido: - permítame, seguido de un fragmento electrónico de la 40 de Mozart. Luego escuchas que la persona descuelga el aparato mientras chacotea obscenamente con algún compañerito (a) y, acto seguido, repite a la pasmosa velocidad de nanosegundo: - Minbresmengildopéreznquépuedoservirle?


Tres consideraciones:
1) la prestación de servicios radica prioritariamente en las Personas; 2) los servicios, hoy en día, están inscritos en la emergente Revolución del Conocimiento; y 3) necesitamos Empresarios que entiendan las consecuencias de generar negocios con base en los puntos 1 y 2.

El reto es de la talla de un luchador de Sumo, porque en México los servicios apestan, los mexicanos no saben comunicarse ni compartir conocimiento, y los buenos empresarios de servicios son más escasos que un e-mail sin faltas de ortografía. Para las empresas mexicanas es urgente cerrar los abismos entre:
A) su Visión y su Cultura; B) su Cultura y su Identidad; y C) su Identidad y su Visión, a fin de que su personal entienda que tanto A) la dirección, comprensión y diferenciación del negocio, como B) la forma de crear, operar y comunicar el negocio y C) la percepción que el mercado tiene del negocio y su interrelación con él, radican en el Perfecto Cuidado con que se presta el servicio, así como de los crecientes niveles de conocimiento que respaldan y hacen evolucionar dicho servicio.

Cuando hablo de personas que interactúan en un marco de conocimiento intensivo para hacer realidad un emprendimiento de servicios, lo que digo es que necesitamos favorecer el desarrollo de una nueva cultura en la empresa mexicana fundada en:
1) los valores de la comunicación descentralizada y la adopción del modelo Red de Compromisos; 2) en la transformación de la información en conocimientos relevantes y prácticos; y 3) en la correcta utilización de las tecnologías de gestión humana-comunicación.

Nada lograremos con adecuarnos al viento de las transformaciones mundiales.
Necesitamos ser parte de las transformaciones; tomar la iniciativa y dejar de ser seguidores que sólo “están en la competencia”.


Debemos experimentar una sacudida de neuronas y entender el valor estratégico de la comunicación humana para despertar de nuestro sopor histórico y pasar de los meros “equipos de trabajo” a las Comunidades de Conocimiento, porque ellas son la clave que sustentará una economía de servicios correcta.

4.17.2007

Cuidado Con Tus Memes

Matt Torresolis

Los Memes no son una nueva mara; tampoco son un grupo de hip-hop. Richard Dawkins denominó Memes a las unidades de información que se auto duplican y transmiten por imitación social luchando entre sí por espacio en esa virginal masa gris de kilo y medio que llevamos en equilibrio sobre el cuello. Lo que los Genes son a nuestra biología, los Memes son a nuestra cultura. Son huéspedes neuronales que saltan de cerebro en cerebro y predisponen a las personas y a sus organizaciones, a pensar y actuar en automático. ¡Imitáos los unos a los otros!

La vista y el oído son eficientes tragones de Memes. Las palabras son virus pegajosos. Las lees en una revista y al rato “siempre” fueron tuyas; las pescas en un café y luego las estornudas en la próxima fiesta; de pronto te descubres diciéndole a tu hijo las mismas bobadas con las que te infectó tu papá; repites los dogmas de una iglesia, escuela, ideología o moda como si fueran tu propia naturaleza; tu cabeza es el eco de los medios masivos; cantas entre dientes los boleros de Luis Miguel; y machacas las tablas sociales de multiplicar: “este mercado es de precios”, “ya no hay valores”, “estábamos mejor cuando estábamos peor”.


La bronca es que los seres humanos hacemos nuestra realidad con base en nuestro lenguaje.

En el campo empresarial existe un Meme que conspira contra la capacidad de las empresas para diferenciarse de las demás. Me refiero a un pésimo hábito tecnológico, en el sentido original de la palabra tecnología: Saber Cómo. Por ejemplo, cuando una empresa pretende saber cómo resolver su muy particular problema de negocio apelando a las “mejores prácticas” que otras empresas han usado antes para ser más competitivas, lo que realmente está haciendo es ceder el soberano poder de sus neuronas internas en favor de prestigiosas soluciones enlatadas. ¡Puros Memes destilados de vacas sagradas! Quizá por eso la mayoría de las empresas parecen clones. Liderazgo por imitación memética.

Si es con las palabras como todos creamos nuestra realidad, ¿qué realidad diferente surge de una declaración de Misión empresarial, Visión de negocio y Valores operativos sospechosamente similares a las de otras empresas?; ¿qué realidad diferente convocamos cuando nuestra prédica de ventas es idéntica a la de nuestra competencia? Lo único que ha logrado el chisme ese de las mejores prácticas y otros cuentos de hazloquetedecimosqueotroshacenparaquetriunfessobretucompetencia es entronizar en las empresas a seguidores mediocres que no tienen ni el talento para inventar su propia realidad de negocio ni la suficiente confianza para dirigir la empresa por sus irrepetibles caminos.

Depender de la cabeza de otros, es renunciar a la propia inteligencia. Dar autoridad a otros, es subordinarse a ellos. Urge una tecnología para saber cómo rescatar el espíritu empresarial y redescubrir la inteligencia de la iniciativa individual.

Una cultura que repite Memes sin cuestionarlos, es un sindicato de mimos gesticulando en el salón de los espejos del circo. Cuidado con tus Memes...